24. Tu felicidad y la mía no son compatibles [Parte 2]
Dominic me agarra con más fuerza, su pulgar roza mi pecho y nos gira un poco hacia un lado. Su mano baja tentativamente por mi cadera y hacia mi muslo, en donde se aferra a mi piel y levanta mi pierna, subiéndola por su cadera.
Giro mi rostro, ahogando un gemido cuando mi entrepierna se roza contra la tela de su jean. La tela de mis bragas es tan poco, que la aspereza de su pantalón ejerce una presión particularmente estimulante.
— Nic — su nombre me sale en un temblor.
Él sube su nariz entre