—Sí, supongo—dijo Jenica tratando de formar una media sonrisa en sus labios, claro que lo que consiguió fue una mueca encorvada que Dmitry interpreto que se trataba de una expresión molesta por tener que atenderlo cuando ya debería estar durmiendo—entonces no me tardo.
—Tomate tu tiempo—le expreso con una sonrisa blanca escondiendo en esa expresión la ganas de romperle el hocico a alguien.
Jenica salió de la habitación y se encaminó hacia la habitación más lejana para hablar con su padre, el q