Frente a Sarah estaba una bandeja de comida para ella, tenía una hora esa bandeja ahí, pero no había querido comer absolutamente nada. ¿Cómo podía?
Lo miro de reojo, estaba sorprendida de verlo precisamente ahí. Cuando se fue y no volvió, Sarah pensó que ese sería el fin de su relación, pero aunque él había vuelto, eso no garantizaba que se quedaría con ella, tal vez solo sentía lástima.
—¿Cómo te sientes?—pregunto Dmitry, pero Sarah no respondió, solo desvío la mirada hacia la ventana.
Cerro