Mundo ficciónIniciar sesiónTomé a Walid de la cintura y me derrito en sus ojos, lo bese y le dije —Dejemos que el tiempo decida todo esto, cada vez me enamoro más de ti, tu seducción y todo, aunque seas prohibido, yo estoy libre, cuando tú estés libre, tomarás tus decisiones, siéntete en tu casa, mi casa es tu casa, bienvenido.
Agarre sus hermosos dedos los entrelace con los míos llevando sus manos a mi pecho, para que sintiera como late mi corazón.
—Tu corazón late a mil por hor







