Capítulo XXXIII. Una luna de miel de enfrentamientos y deseos parte I.
Rihanna.
Cuando me desperté a la mañana siguiente, aún no había llegado la m*****a babosa. Ya, aunque quería decirme a mí misma que así estaba mejor, me sentí decepcionada.
- “¿Qué estaría haciendo este maldito? No saber por qué se había ido me ponía nerviosa.
Cuando ya al fin estaba preparándome un café en la cocina, fue cuando oí como alguien entraba por la puerta principal. Salí de la cocina para encontrarme a Rayco en el salón, por su cara veía que no había dormido en toda la noche, se