Giovanni Moretti
— Llámame Giovanni, no estamos en el trabajo. Entra en el coche —insisto—. Si mamma se entera de que dejé a una señorita sola en uno de estos callejones a altas horas de la noche, se pondrá muy triste conmigo, y no me gusta hacerla sentir mal.
Sé que he jugado sucio al involucrar el nombre de mamma, pero la intención es hacerla ceder. Ella no conoce Venecia; esta parte de la ciudad, a pesar de ser hermosa, es peligrosa.
Ella hace el amago de negarse de nuevo, pero soy más rápid