Aisha notó a Ahmed muy serio, más de lo normal, sentía que el ambiente estaba tenso, no tenía ni idea de que pasaba.
—¿Sucede algo? ¿Hice algo que te molestara?
—En lo absoluto, no ocurre nada.
—Estás demasiado serio.
—Es cansancio y nada más, ya pasará, me hará bien descansar en la isla.
Aisha decidió dejarlo tranquilo, la azafata se acercó para ofrecerles aperitivos, puso especial atención en Ahmed, ella lo noto, no quería parecer celosa, así que lo ignoro.
El árabe decidió probar si le impor