Mundo ficciónIniciar sesiónEsos aviesos dedos saben cómo hacer dinamitas mi interior. Entran y salen, se deslizan con facilidad haciendo que me arquee con frecuencia, quema, el ardor nunca se sintió así de fuerte y placentero. Las corrientes que serpentean me tienen atrapada. Sus movimientos se incrementan hasta que no puedo más, exploto.
Sé que es mi turno. Con su ayuda logro sentarme en la cama con las rodillas flexionadas. A continuación sonríe lujurioso, me acerca a su miembro. Su tamaño sigu







