Mundo ficciónIniciar sesiónEl reloj de péndulo marcaba las dos y treinta de la tarde. Emiliana estaba sentada en su cama, enajenada, absorta en sus cavilaciones que corrían una tras otra, como rio de corriente rápida. “Jeremy Owen, Edgard Phillips, el asesinato de su tío, su abuela y sus presiones, Marilyn y su affaire con el Sr. Ford, el interrogatorio de esa mañana al que fueron sometidos, ¡ah! Y por supuesto, visitar a Monique para obtener información de su posib







