Mundo de ficçãoIniciar sessão—Descuida, no tengo intenciones ocultas —indicó el joven y corrió hacia donde estaban los pequeños.
—¡Vamos! —ordenó Francis cargando un brazo de ella sobre sus hombros para ayudarla a caminar—. ¿Sigues teniendo el dolor?
—Sí, aunque no es tan agudo —respondió cerrando los oj







