Mundo ficciónIniciar sesiónAugust ayudó a Kyle a acostarse, le quitó los zapatos, le ayudó a ponerse el pijama y luego lo arropó, conversó unos minutos con él y le besó los cabellos al igual que Rori cuando al fin cerró los ojos.
—No me quiero dormir —dijo Kyle con una sonrisa—. Es tan genial que estés aquí.
—Tú lo has dicho —le dijo August—. Genial… y así será siempre.







