Capítulo 96.
Luciana se encuentra en un lugar desconocido, con la luz filtrándose entre los árboles y la neblina cubriendo sus piernas desnudas, provocado un frío que la cala hasta los huesos.
En ese lugar tenebroso y lleno de sombras, escucha el sonido de un llanto, el llanto de un bebé.
— Mi hijo— susurra a ella y la desesperación comienza a hacer su trabajo en ella, las manos comienzan a sudar y su corazón se acelera en palpitaciones incontrolables.
Mira hacia todas direcciones pero no logra identificar