Capítulo 90.
Mauricio se había quedado observando cada una de las características de los pequeños niños.
Finalmente pensó complacido finalmente tengo la última pieza para poder volverme el heredero mayoritario del Conglomerado Contreras.
Un sentimiento de complacencia y orgullo llenó el pecho del hombre, no por haber conocido a esos dos pequeños ángeles recién nacidos, sino al contrario que ellos le darían la llave necesaria para cumplir con los requisitos de ese maldito testamento que su padre había hecho a