CASA DE DAMIÁN.
—Buenos días Damián, ¿cómo estás?
—Buenos días, ¿cómo quieres que esté?, si todavía no sé nada de Amanda, para eso te llamo, ¿qué has averiguado?
—Todavía nada, a tu mujer como si se la tragó la tierra.
—En la editorial, ¿qué te han dicho?
—Nada, me dijeron que ella aún no se ha comunicado con ellos, lo que saben es que está trabajando en un nuevo libro, en cuanto lo termine se comunicará con ellos.
—No lo creo, ellos tienen que saber, alguno l