Mundo de ficçãoIniciar sessãoVolvieron a la Casa de Bruno, apenas entraron, Bruno, la tomó de la cintura y la atrajo hacia su cuerpo, el beso fue demandante, su lengua pedía permiso para entrar y ella no se lo negó, su cuerpo estaba en llamas, esto no era parte del plan, pero no podía contenerse, bastaba con que Bruno, tocara sus puntos sensibles para estar deseosa de más, Bruno, era su primera vez y ella parecía una adicta, deseando en todo momento su próxima dosis.
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