Una sonrisa suave y triste se dibuja en el rostro de Ava cuando comienza a recordar.
—Yo amaba a Xavier más de lo que nunca había amado a nadie ¿qué digo? Más de lo que nunca he amado o amararé a alguien, pero, para mi desgracia, no estaba hecha para él. simplemente no sabía cómo manejarlo. Los cambios de humor, las alucinaciones, todo fue demasiado para mí. Incluso después de casarnos, nunca lo entendí.
Una sensación sombría se instala en el pecho de Stacy cuando escucha las palabras de Ava.
—