16. Terrible error
Luka
El cuerpo de Alina vibra bajo el mío y siento sus paredes internas apretarme de una manera tan deliciosa como nunca había sentido.
Acelero mis embestidas sujetándome de sus piernas, hasta que siento que no puedo contener por más tiempo mi orgasmo. Me dejó ir con todo lo que tengo y me derramo en su interior con frenesí.
Volteo para verla y su rostro sonrojado, sus labios hinchados y el desastre de su respiración, me llenan de orgullo al instante, pero toda satisfacción queda en el olvido a