Mundo de ficçãoIniciar sessãoDemetrio detiene el coche frente a nuestra casa. Al llegar Elliot nos recibe con mi pequeño en brazos quien se alegra de verme... y creo que se alegra aún más de ver al señor Saint Amour porque inmediatamente le estira los brazos. Saint Amour acaricia a mi pequeño y le dice cositas en francés que ni mi pequeño ni yo entendemos pero que de igual forma reímos.
—Nef







