Capítulo 54. ¡Deja de mirarme!
«¡Michael!»
El grito de Larissa hizo que el hombre despertara de manera brusca. Si la joven no estuviera tan molesta como lo estaba, se habría reído de Michael.
El pobre hombre salió de la cama tan rápido, que terminó enredándose en las sábanas y aterrizando en el piso.
Larissa se mordió el labio para contener su risa, en su lugar, enarcó una ceja y miró a Michael con molestia.
—¿Qué ha pasado? ¿Por qué gritas? —preguntó ligeramente aturdido.
—¿Qué pasó? —cuestionó ella como respuesta, y sin de