**POV de Clara**
Las campanas de la Catedral de San Luis tañían un ritmo lejano y solemne que se extendía perezosamente sobre los altos muros de ladrillo rojo de nuestro santuario en Nueva Orleans.
El sonido no llevaba pánico alguno, ningún chillido electrónico de alta frecuencia por brechas de perímetro localizadas, ni alertas de advertencia estructural. Era simplemente la resonancia pesada y arraigada del tiempo pasando en la Ciudad Creciente, cargando el peso de una generación que finalmente