—¿Tienes idea de lo duro que trabajé para llegar a donde estoy justo ahora, el día de hoy? —soltó Calvin—. Trabajé duro durante doce años cuando tú te habías ido. ¡¡Todos los desastres de los que parece que ahora no te haces cargo, yo me hice cargo de ellos durante doce años y me acostumbré, y a ti te van a premiar con la vida en bandeja de plata, una vida por la que ni siquiera trabajaste y que luego consigues milagrosamente para venir a cagarte en mi cabeza!!
Elara sintió cómo se le cortaba e