Capítulo 44
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
La ducha le había despertado los ánimos, aunque el cuerpo todavía lo sentía pesado por el trasnocho y todo el estrés emocional con el que lidiaba cada día; sin embargo, saco un traje lindo de su armario y se arreglo lo mejor que pudo para bajar a desayunar en el jardín, tal con Lorenzo se lo había ordenado.
Tenia la cabeza hecha un desastre y llena de preguntas luego de la conversación que mantuvieron en el balcón.
Lorenzo había mencionado cosas que el