Capítulo 15
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Lorenzo la dejo tan confundida, que Mía no supo que hacer después.
Ella esperaba que él intentara agredirla como en otras oportunidades, o tal vez molestarla por mero placimiento, pero ¿qué fuera amable con ella? Jamás lo imagino. Lorenzo sabia fingir emociones muy bien, pero esta noche ella noto algo diferente en su mirada, quizás se trataba de cansancio real por el trabajo; sin embargo se le asemejo más a la decepción.
―Algo muy grave tuvo que haberl