Mundo ficciónIniciar sesiónNo se puede juzgar a quien satisface sus necesidades por instinto, es parte de nuestra naturaleza, eso lo aprendí hace mucho tiempo, por eso estoy aquí en el restaurante, Petit Paris, tomando una copa de vino exportado de burdeos-Francia, frente a un hombre que físicamente me atrae, trata de alejar la vista de mi escote, admiro eso, ya que para los hombres bloquear ese reflejo es muy difícil.
Los minutos parecen pasar rápido, cenamos, charlamos, la segunda botella de vino va por la mita







