La expresión seria de Katherine se transformó en una sonrisa.
—Perdón, qué chiste más malo. Sí, claro que me acuerdo.
Acarició su mandíbula con los dedos, se inclinó y le dio un beso en los labios. —Anoche fue divertido —dijo.
—Mmm. ¿Tienes planes de compras, tareas pendientes o algo urgente que hacer hoy? —preguntó Jensen.
—En realidad, ningún plan, solo pasar tiempo contigo —respondió Katherine—. Tim estará en casa de Claire todo el día.
Esta era su oportunidad, pensó Jensen. Claro que habían