06. CAPÍTULO
—Entonces podrás ver a tu hermano.
—Es lo que me alegra de todo esto, lo echo de menos.
—Ahora estoy sola en casa, no he querido acompañarlos en la salida, menos con esa brujita de Regina —giró los ojos recordando a esa destructiva niña.
Al otro lado de la línea, Carrie se partió de la risa. A Ariadna no le hizo ni una pizca de gracia.
—Vale, es tu hermanastra, debes de tenerle amor, mucho amor.
—Siquiera paciencia le tengo, voy a colgar, el timbre no deja de sonar —añadió escuchando la imperti