Mundo de ficçãoIniciar sessãoIgnacio observa como la figura de Rea va creciendo mientras suenan las trompetas hasta llegar a dimensiones descomunales. Está justo al centro del gigantesco ovalo y es visible desde todo el lugar.
«Debe medir más de 300 metros de altura».
Las trompetas se silencian. Con una gran sonrisa, Rea observa a todos los avatares como lo haría una madre con sus hijos.
—Bienvenidas hermanas y hermanos







