Mundo ficciónIniciar sesiónDespués del ocaso, la temperatura baja bruscamente. El comedor de la casona está iluminado por una lámpara de parafina y la cocina a leña tempera todo.
—Tengo una cazuela bien rica joven. ¿Quiere un poco? —dice Yoana.
—Sí, claro. Me muero de hambre —responde Ignacio sentado en un mesón rectangular al centro del lugar.
En eso se abre la puerta e ingresa Patrick a la cocina.
—Hola don Patr






