— ¿Ahora a donde iremos tío?— Ladea su rostro observándome con atención.
— ¿Recuerdas que te daría una sorpresa a mí regreso?— Acelero el paso, honestamente deseo terminar rápido con todo esto. Estoy agotado, las personas de mi entorno me agobian y debo preparar las entregas para mis empleados.
— ¡Adoro las sorpresas!— Sonríe ampliamente marcándose un hoyuelo a cada costado de sus mejillas—. ¿Qué clase de sorpresa es? ¿He?— Al parecer la curiosidad comienza a dominar su escaso raciocinio. Quie