Tobías
Un intenso aroma a café inunda mis fosas nasales, mi estómago gruñe en respuesta y me remuevo incómodo, sintiendo cada músculo agarrotado. Abro los ojos con pereza y me siento con dificultad, dejando escapar un lastimero quejido. Cada centímetro de mi cuerpo me duele, el solo respirar me resulta un gran desafío y lo único que deseo en este momento es cerrar mis ojos y no volver a abrirlos jamás. El sonido de tasas y ollas provenientes de la cocina logran sacarme del patético estado de au