Mundo ficciónIniciar sesiónPerspectiva Emy
Me tranquilice, hasta llegar al salón que era demasiada grande, un gimnasio completo, al parecer llegamos tarde porque el instructor, nos llamó por nuestro apellido —señorita Luna, a usted debe ser la señorita Cruz—
—así es— mire al instructor otro sangre divina, ojos cafés y musculoso(no de forma grotesca sino más como los







