Me siento sobre la cama mientras que las palabras de Russo retumban en mi cabeza. No puedo creer que suceda esto y me hayan hecho esto, no puedo ni si quiera imaginar que Martín me haya entregado, él me dijo que me podía ir, no puedo permitir eso.
—Eso no puede ser verdad, hace unas pocas horas que sucedió eso, no creo que ellos hayan hecho eso, le hayan hablado a todo el mundo para que me estén buscando. —Rasco mi cabeza—. Seguro es uno de tus trucos con tal de no pagarme, o darme lo que me c