Vamos saliendo del establo, caminando comportandonos como adolescentes, miro unión en nuestras manos, y me dan ganas de rascarme la cabeza. Su aura, su cercanía y su compañía transmiten una paz en mí, que debo admitir hace que sonría involuntariamente, caminamos camino a los viñedos, puedo alcanzar a notar las plantas de las uvas que ya están listas, ahora solo se debe esperar para recogerlas y la vendimia llegará pronto para poder comenzar con la producción de vino, en eso los negocios con Rus