Kadet Kravec
En la casa blanca había que seguir un protocolo para todo. Creo que incluso para poder acceder al baño necesitabas un permiso especial.
Pero para mí nada de eso valía una algo. El presidente me había dado paso directo hacia su oficina y yo caminé alrededor de todos los militares del servicio secreto como si fuera un puto dios, porque ni siquiera me revisaron para entrar en el despacho presidencial del presidente de los estados unidos.
La sonrisa en los labios del presidente era ama