Sara cerró la llamada y Renzo se quedó pensando, se dijo: « Bien merecido lo tienes por idiota, sabes que no es su culpa el que este atada con una fractura y la trataste como si ella no te importara».
— ¿Está todo bien?— preguntó Julie— te quedaste como colgado en el espacio.
— No estoy bien, acabo de arruinar mi vida al despreciar a Sara — dijo con rabia.
— ¿Y piensas rendirte?— quiso saber Julie.
— He Estado pensando en su padre y sus amenazas — dijo él— creo que lo nuestro no prosperará.