Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe removí en la cama, la cabeza se me partía y el fuerte sol entraba por mi ventana, comencé a maldecir muchas veces por eso. ¿Desde cuándo el sol brillaba con tanta intensidad, al grado de traspasar mi fina cortina?
Mi mal humor había aumentado notablemente después de lo que sucedió esa noche en la fiesta. Ya no contesto los mensajes; mis amigas me llaman y mandan mensajes, pero no tengo muchas ganas de contarles lo que sucedió, aunque gran parte Laura ya le habrá contado. Pas
Holaa, aquí otro capítulo como una galleta recien horneada. Caliente. Gracias por leer. Los veo en los otros capítulos.







