Después de hablar tanto tiempo, Bella no tenía intención de seguir dando vueltas con Fabiola, así que decidió ir al grano.
—Señora Sánchez, hoy has venido a buscarme para pedirme que me aleje de Carlos, ¿verdad?
Fabiola miró a Bella. Aunque no llevaba maquillaje, su piel era clara y radiante, y sus grandes ojos reflejaban calma, lo que la hacía deslumbrante y, a la vez, generaba una inexplicable compasión.
—Señorita Fernández, el exceso puede causar daño —dijo Fabiola—. Carlos ya ha sufrido un d