Carlos, con una mezcla de enojo y decepción, tomó la mano de Bella. —¿Podrías al menos mirarme y sentir algo por mí? —le pidió, con un tono de súplica.
Bella sintió una leve punzada en su corazón y no pudo apartarse de él.
—Carlos, Darío me ha confesado su amor varias veces, pero yo lo he rechazado. Hoy me dijo que intentará olvidarme y buscar a alguien que también lo quiera. —explicó Bella.
Al oír esto, los ojos de Carlos volvieron a brillar con esperanza. —Bella, ¿lo rechazaste por mí? —pregun