Además de pasear y reunirse de vez en cuando con Bella, la mayor parte de su tiempo se dedicó a las labores del hogar.
Tareas sin fin y normas que cumplir a diario.
Bella solía bromear con que a los ojos de Elena sólo existía su esposo, pues ocupaba todo su tiempo acompañándolo.
En realidad, los momentos de descanso de Julio eran lamentablemente escasos, y cuando los tenía, prefería la tranquilidad, participando rara vez en actividades fuera de casa.
Incluso en la Villa Nube, tuvo que insistir m