Aquella mañana, Bella había pasado un rato con su abuela Romero en el hospital. Luego, en lugar de volver a la habitación, fue directamente a ver a Daniel.
El resto del día lo pasó con su hermana Clara y demás, olvidando por completo que Pedro seguía internado.
De hecho, ni siquiera se molestó en responder a los mensajes de Pedro, pues sabía que él entendería que ella no tenía tiempo.
Con ese pensamiento, Bella dejó el teléfono a un lado y se fue a disfrutar de un relajante baño con mascarilla.