Bella se quedó sin palabras ante las palabras de Carlos. —Señor Sánchez, ¿puedes dejar de mencionar a Pedro cada tres frases? ¡Casi me hace dudar si en realidad lo odias por amor!
—¡Bella, me vuelves a asquear!
Carlos, enfurecido, levantó la mano para darle una bofetada a Bella, pero ella se escabulló ágilmente a un lado. La mano de Carlos aterrizó en su delicado hombro.
La suavidad femenina lo invadió, y por un momento no pudo retraer su mano.
—¡Quita las manos de encima! —dijo Bella, apartándo