Al escuchar la fría voz a su espalda, la secretaria se quedó paralizada.
Lentamente se dio la vuelta y se encontró con la expresión impasible de Pedro.
—Di...director Romero, yo no quería decir eso...
Pedro dijo: —¿Entonces qué querías decir? ¿Piensas que soy un hombre despreciable, a pesar de la imagen aparentemente perfecta que proyecto?
La secretaria se quedó sin palabras. ¿Quién es hombre despreciable?
¡Eso no tenía nada que ver con lo que ella había comentado!
—Director Romero, ella...
Migu