Elena ya no era bien recibida por sus suegros, y si Pedro los involucraban, seguramente la situación de ella empeoraría aún más.
Además, con la actitud decidida de Pedro, Elena no podría detenerlo.
Así que Bella se esforzó por sonar calmada. —Elena, me iré con él. Vuelve tú.
Elena aún quería decir algo más, pero Bella la interrumpió: —No te preocupes, estaré bien. Por el bien de la abuela, él no me hará daño.
Eso era algo en lo que Elena confiaba.
—Llámame si necesitas algo.
—Está bien.
Apenas B