Cinco semanas, aún quedaban dos semanas.
Habiendo evitado enfrentarse a la cirugía de inmediato, el cuerpo tenso de Bella por fin se relajó un poco.
—¿Necesitas programar una cita ahora? —preguntó Bella.
Elena negó con la cabeza. —No, esperaremos hasta que llegue el momento para primero revisar el estado del embrión y así poder definir con precisión la fecha de la cirugía.
»Vamos, te llevaré de vuelta al hotel.
Elena ayudó a Bella a levantarse del asiento y recién entonces sintió que las palmas