46. Arder (Damián)
—Has estado callado todo el tiempo.
—¿Qué querías que te dijera?
—No se, pero no me gusta cuando estás callado.
—Muy bien.
Verla después de tanto tiempo era de por si una sensación demasiado fuerte, verla encima en brazos de otro hombre había sido la dosis completa.
Nada más ni nada menos que el tonto e inútil de Ian Vermont. Podría haber lidiado con cualquier cosa excepto con un embarazo de ese inútil.
Una cosa era verlos juntos y otra distinta es saber que habían ido más allá, habían hec