"Te equivocas. Sí puedes ayudarme". Los labios de Brendan empezaron a acercarse. Su rostro parecía acercarse a los ojos de ella. Aún no podía distinguir mucho de sus rasgos, pero sentía su aliento recorrerla.
Se paralizó instintivamente. "¿Cómo se supone que puedo ayudar?".
"Bésame para aliviar mi dolor".
La expresión de Deirdre se ensombreció. "¿Otra vez esta m*erda?", espetó y lo ignoró por completo, poniéndose en pie como si se marchara.
Brendan estiró la mano y la agarró por la muñeca, y