Brendan montó en cólera cuando Toby mencionó a su primer hijo y lo fulminó con la mirada.
Deirdre sintió que algo no estaba bien, pero ya era demasiado tarde para decir algo.
El guardaespaldas que estaba junto a Toby se dio la vuelta y le propinó una patada en el estómago.
Como era un guardaespaldas bien entrenado, no hacía falta decir que no se andaría con rodeos con Toby. Toby se encorvó y gruñó de dolor.
"¡Toby!". Deirdre quiso correr a su lado, pero Brendan no le dio ninguna oportunidad