"¡Eso no es asunto tuyo!".
"¿Cómo que no es asunto mío cuando soy tu marido?". Brendan dijo en tono amargo: "¡Creo que no es más que un cobarde que huyó por miedo a los problemas!".
"¡No tienes derecho a criticarlo, Brendan!". Era la primera vez que Deirdre perdía los nervios. Agotó todos los medios para defender a su amado. "¡Él es mil veces mejor que tú! Olvídalo".
Deirdre reprimió su temblor y encontró divertida la situación sin motivo aparente. "¿Qué sentido tiene que me tome tan en serio