En aquel momento, Brendan sintió que el corazón se le estrujaba de dolor violentamente sin motivo aparente.
Sintió que una rabia indescriptible se apoderaba de su cabeza y no pudo evitar sujetarla por la muñeca. "¿Deirdre? ¿Por qué estás aquí?", preguntó furioso.
Deirdre abrió ligeramente los párpados y el dolor en la muñeca la sacudió de la inconsciencia a la realidad. Escuchó la pregunta de Brendan y su comentario le pareció burlón. Sus labios se movieron cuando dijo: "¿Dónde puedo estar si