Mundo de ficçãoIniciar sessão“¡Qué viva!” Se repitió al unísono con el alzamiento de las copas. Oliver se tomó la suya mucho antes de brindar, por lo que Louise se guardó por completo lo desconsiderado que fue al hacer eso.
Por su parte, cumplió con el brindis tomándose un sorbo de su copa. La carismática mujer siguió dictando algunas cosas que no fueron de su interés, hasta que la música volvió a hacerse







